Hoy fui al abasto y aproveche de hablar con el dueño y le pedí que me permitiera utilizar su balanza, donde ellos pesan la mercancía que compran, noté que el señor poseía un equipo moderno, con dispositivo electrónico que marcaba la escala de peso con sensibilidad a la décima de kilogramo, es decir que su margen de error de exactitud era de mas o menos 10 gramos. Le pedí que me permitirá hacer diez mediciones de mi peso para promediarlas y con mucha alegría obtuve un peso de 196 Kg, fue tanta mi emisión que no tomé en cuenta la fracción de peso, pero recuerdo que no llegaba a los doscientos gramos. El punto es que desde que comencé la preparación de mi operación de bypass gástrico, el médico me puso como meta perder el 10% de mi peso original, lo que significaba que debía alanzar los 211,5 Kg. Sin embargo la nutrióloga me fijó la meta en los 205 Kg. Esto comenzó el 29 de octubre de 2011, en realidad me pareció difícil y duro, pero en realidad ha sido divertido, sobre todo por el apoyo completo que he recibido de mi pareja, mi familia y mis amigos, todos han hecho un gran equipo y conmigo siguen mi proceso de curación y constantemente me estimulan a continuar.
A la fecha, es decir, 27 de noviembre de 2011, he perdido ya 40 Kg. Y aún no me han operado, esto ha supuesto para mi un cambio de hábito, ceñirme lo más posible a las recomendaciones de mi nutrióloga, y hacer ejercicio, básicamente caminar y un poco de levantamiento de pesa, (aunque ustedes no lo crean se trata de dos paquetes de arroz de un Kg cada uno).
En todo ese tiempo no he dejado de desarrollar mi vida social y laboral normalmente, de hecho, ha mejorado, pues he comenzado a utilizar el trasporte público, he comenzado a visitar a mis amistades porque los dolores articulares me han abandonado, camino a paso veloz, y me provoca correr, pero aún no debo hacerlo.
Básicamente que he hecho: simple, he seguido el régimen alimenticio que me pusieron y junto con mi mujer me he puesto muy creativo preparando platos muy sabrosos, de hecho ella como lo mismo que yo. A la par de eso, nunca más he vuelto a probar ni un helado, ni un chocolate, ningún tipo de dulces o pasteles, no tomo refrescos (gaseosas), por ahora no tomo ningún tipo de bebida alcohólica, mi única bebida es agua, mucha agua, y en las comidas una batido la fruta que me agrade pero sin azúcar, el café lo tomo sin azúcar, la leche es descremada y acompañada de cafre sin azúcar, y algo que he descubierto que me ha ayudado a perder mucho peso (esto lo digo por lo espichado que me veo en la mañana) es que ceno entre las 5:00 y las 6:00 pm.
Yo era un adicto a los refrescos, pero de verdad, en la primera semana los fui olvidando, y con lo bien que comencé a sentirme, ahora más que nunca estoy dispuesto a no beberlos más, son muchas calorías dañinas las que uno ingiere con ellos.
En un próximo post le contaré de mi rutina de ejercicio, y mostraré las fotos de mi evolución de pérdida de peso.
¡Ah otra cosa!, el Doctor que me está ayudando a curarme de mi obesidad se llama Iban Besara, y atiende en el Centro San Ignacio en Chacao, la Nutrióloga es la Doctora Vanesa, en un próximo post le doy a conocer sus nombres y direcciones de trabajo.
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